
Bio
Nacido en Cádiz (España), Servando Valero comienza sus estudios musicales en su ciudad natal de la mano de Pedro Salvatierra y Luis Félix Parodi. Ambos juegan un papel fundamental en su formación, tanto humana como musical y pianística, y le animan a dedicarse profesionalmente a la música a pesar de haber iniciado sus estudios a una edad relativamente tardía. En esa etapa temprana se despierta además su fascinación por las tradiciones simbólicas y esotéricas de diferentes culturas, una fascinación que nunca ha dejado de estar presente de una manera u otra en su vida y su obra.
Posteriormente se traslada a Sevilla y Granada, donde continúa con sus estudios de interpretación gracias a los profesores Carlos Calamita y Antonio Sánchez Lucena, con el que finaliza sus estudios superiores. Atraído desde su infancia a partes iguales por la interpretación y la creación musicales, durante estos últimos años de su formación en España otros dos músicos juegan también un papel decisivo tanto a nivel personal como profesional, la pianista Tatiana Postnikova y el compositor Enrique Rueda, gracias a los cuales aprende a equilibrar el desarrollo de ambas pasiones.
Al mismo tiempo, incapaz, casi de manera patológica, de separar arte y ciencia, sigue cultivando su innata fascinación por las matemáticas y la tecnología. A consecuencia de ello, tras finalizar su formación en España se traslada a Boston (EEUU), donde concentra por un tiempo su atención en el campo de la música electroacústica y los lenguajes de síntesis y procesamiento de sonido y de composición algorítmica. Tras la publicación del libro “The Csound Book”, por la editorial M.I.T. Press (Instituto Tecnológico de Massachusetts), que incluye algunas de las traducciones que hizo bajo la dirección del Dr. Richard Boulanger, profesor del departamento de Producción y Diseño Electrónico en el Berklee College of Music, vuelve a Europa para poder disfrutar durante dos años consecutivos de las becas de la Fundación La Caixa y el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) para estudiar composición con el compositor Ulrich Leyendecker en la Staatliche Hochschule und Darstellende Kunst de Mannheim (Alemania).
Su estancia tanto en Estados Unidos como en Alemania supone un catalizador fundamental en la consolidación definitiva de su ética y estética musicales, al permitirle observar desde una perspectiva privilegiada hasta qué punto la compulsiva indulgencia hacia lo puramente intelectual y lo técnicamente posible va tan frecuentemente en detrimento de lo humana y musicalmente relevante en su experiencia personal. Durante estos últimos años, que se prolongan con la concesión de una nueva beca de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, forma un dúo de piano a cuatro manos con la pianista Ángela Moraza, bajo la tutela de la pianista Jimin Oh-Havenith en Frankfurt am Main, dúo con el que tiene la oportunidad de llevar el repertorio clásico y contemporáneo, tanto con obras propias como de otros compositores, a diferentes salas de concierto de España y Alemania.
Después de graduarse en la Hochschule de Mannheim regresa a España para ejercer la docencia en el Real Conservatorio Profesional de Música Manuel de Falla de su ciudad natal, en el que sigue trabajando como jefe del departamento de Composición.
Born in Cádiz, Spain, Servando Valero began his musical studies in his hometown under the guidance of Pedro Salvatierra and Luis Félix Parodi. Both played a fundamental role in his development, both personally and musically as a pianist, encouraging him to pursue a professional career in music despite having started his studies at a relatively late age. During this early period, his fascination with the symbolic and esoteric traditions of different cultures also emerged, an interest that has remained present in one form or another throughout his life and work.
He subsequently moved to Seville and Granada, where he continued his performance studies with professors Carlos Calamita and Antonio Sánchez Lucena, the latter guiding him through the completion of his higher education. Attracted equally from childhood to both musical performance and composition, during these final years of his training in Spain two other musicians also played a decisive role in his personal and professional development: the pianist Tatiana Postnikova and the composer Enrique Rueda, from whom he learned to balance the development of both passions.
At the same time, almost pathologically unable to separate art and science, he continued to cultivate his innate fascination with mathematics and technology. As a result, after completing his training in Spain, he moved to Boston, USA, where he focused for a time on electroacoustic music, sound synthesis and processing languages, and algorithmic composition. Following the publication of The Csound Book by MIT Press, which included some of the translations he produced under the supervision of Dr Richard Boulanger, Professor of Production and Electronic Design at Berklee College of Music, he returned to Europe to benefit for two consecutive years from grants awarded by the “la Caixa” Foundation and the German Academic Exchange Service (DAAD) to study composition with the composer Ulrich Leyendecker at the Staatliche Hochschule für Musik und Darstellende Kunst in Mannheim, Germany.
His time in the United States and Germany proved a crucial catalyst in the definitive consolidation of his musical ethics and aesthetics, allowing him to observe from a privileged perspective the extent to which compulsive indulgence in the purely intellectual and technically possible often comes at the expense of what is humanly and musically significant in his personal experience. During these later years, extended by a further grant from the Ministry of Culture of the Junta de Andalucía, he formed a piano duo for four hands with the pianist Ángela Moraza, under the tutelage of pianist Jimin Oh-Havenith in Frankfurt am Main. With this duo, he had the opportunity to perform both classical and contemporary repertoire, including his own compositions and those of other composers, in various concert halls across Spain and Germany.
After graduating at the Hochschule in Mannheim, he returned to Spain to teach at the Real Conservatorio Profesional de Música Manuel de Falla in his hometown, where he continues to serve as Head of the Composition Department.
