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Entrevista a Cuarteto Esencia
Conversamos con el Cuarteto Esencia sobre el proceso de preparación y estreno de La Sublime Esperpento, la nueva obra de Servando Valero inspirada en el universo pictórico de Albert Bonet. Una mirada desde dentro a la construcción musical, humana y artística de un proyecto donde la música de cámara dialoga con la pintura contemporánea a través de catorce piezas interconectadas.
Javier: En mi caso es bastante singular, porque conozco a Gonzalo desde los 11 años, cuando dimos nuestros primeros pasos en la Banda Juvenil de Guillena. Desde entonces siempre hemos compartido vivencias y aprendizajes durante los estudios profesionales y superiores, estando él un curso por encima de mí.
Con Jesús García compartí momentos previos a las pruebas de acceso al grado profesional y disfruté de cada experiencia en el Conservatorio Cristóbal de Morales; y, por último, con Jesús Polo terminé graduándome, preparando juntos el recital de graduación y compartiendo el día a día de los estudios.
Llega un punto en el que, mientras hacemos música, solo con mirarnos sabemos qué quiere el otro, y eso facilita muchísimo la interpretación.
La cercanía entre los municipios en los que vivimos es clave, ya que no necesitamos más que un coche y un local para poder ensayar. Somos de cuatro pueblos diferentes concentrados en torno a la Vega del Guadalquivir, y eso facilita poder trabajar juntos en cualquier época del año y prácticamente en cualquier horario.
La amistad y la confianza entre nosotros también son fundamentales. Toda crítica o comentario que hacemos dentro del grupo sabemos que, aunque a veces no nos guste escucharlo, es por el bien común. Entendemos que los buenos amigos son los que están tanto en las buenas como en las malas, pero sobre todo quienes saben decirte “por ahí no”. En esta formación siempre miramos por todos, tanto en la carrera individual de cada uno como en el propio proyecto de Esencia.
Gonzalo: En el caso de mis compañeros, creo que compartimos una misma visión sobre los profesores que hemos encontrado a lo largo de nuestros estudios. Pienso que, igual que debe existir cierta distancia entre profesor y alumno dentro de una jerarquía académica, también debe haber admiración hacia el bagaje y la experiencia que aporta el docente.
En nuestro caso lo tenemos muy fácil, porque los profesores que nos forman en el Conservatorio Superior de Sevilla han sido y siguen siendo referencias internacionales. En mi caso, y en el de Jesús García, trabajar diariamente con Alfonso Padilla es un privilegio: un profesor invitado constantemente a eventos internacionales y al que hemos tenido la suerte de escuchar en escenarios como China o actuando como solista con orquesta. Es otro nivel.
Y en el caso de Javi y Jesús Polo, poco más se puede añadir: trabajan con José Antonio Santos, probablemente una de las figuras más importantes entre los catedráticos de saxofón en España de los últimos veinte años. Ha trabajado directamente con maestros como Jean-Marie Londeix o Eugene Rousseau y ha sido solista de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, entre muchos otros méritos.
Fuera del conservatorio también hemos tenido cuartetos de referencia como Fukio, Habanera o los compañeros de Synthèse, que son un auténtico ejemplo en el que mirarse. Con Fukio hemos tenido la suerte de trabajar este año en el Sevilla Sax Meeting, y tenerlos delante, compartiendo su visión de la música y corrigiéndonos después de haberles dedicado tantas horas de escucha, ha sido realmente emocionante.
Para nosotros ha sido toda una experiencia, ya que es la primera vez que trabajamos con un contenido de este tipo y, además, desde cero.
Cuando la Agencia Bahía Clásica contactó con nosotros, fue algo muy ilusionante, y pronto empezaron a llegar las primeras versiones de la música de Servando. Desde ese momento comenzaron a aparecer pequeños motivos musicales, temas que identificábamos rápidamente y que nos sorprendieron muchísimo.
Después empezamos a observar para qué retrato estábamos tocando, y ahí ves que, además de la enorme calidad de Albert, el compositor Servando Valero ha sido capaz de destacar musicalmente cada detalle de las pinturas. Todo comenzó entonces a cobrar mucho más sentido.
Una vez reunimos la obra pictórica, la obra musical y la propia visión de Servando en un encuentro en Cádiz, todo fue sobre ruedas.
Jesús Polo: La música de Servando fue algo que nos intrigó desde el principio. Lógicamente, al comienzo investigamos sobre él y sobre su trayectoria, y he de decir que el reto nos amedrentó un poco, ya que nunca habíamos formado parte de un estreno absoluto.
La primera lectura de la obra fue como la de alguien que descubre algo completamente nuevo por primera vez. Quizá era por nuestra propia falta de familiaridad con ese lenguaje musical o por no tener todavía una relación directa con el apartado visual del proyecto, pero cuanto más trabajábamos la obra, más sentíamos que era perfecta para nosotros.
La escritura musical de Servando Valero, y en concreto La Sublime Esperpento, tiene todas las características musicales y extramusicales para que podamos sentirla como parte de nuestra identidad: esa escritura moderna, lírica y virtuosa por momentos, y la energía constante de la obra hacen que encaje perfectamente con el carácter y la sonoridad de nuestro conjunto.
Jesús García: Para nosotros es muy importante poner “la guinda al pastel” con una gran interpretación. Han sido meses duros de trabajo para lograr este objetivo: desplazamientos, poder trabajar codo con codo con el autor, los inconvenientes que hemos tenido hasta poder volver a Cádiz por cuestiones de agenda y otros motivos. Todo eso se ha convertido también en una motivación extra para afrontar el estreno con aún más ganas.
Estamos deseando dar a conocer este proyecto y disfrutar, junto al público, de esta muestra en vivo, porque entendemos que para eso está la música.
Queremos trabajar desde la mayor humildad y profesionalidad para que el próximo 29 de mayo todos salgamos de Cádiz sintiendo que lo hemos dado todo, que hemos disfrutado desmenuzando cada segundo de música y que hemos sido capaces de transmitir al público toda la ilusión y felicidad que nos produce formar parte de este proyecto.
A Conchi, responsable de la Agencia Bahía Clásica, agradecerle la confianza depositada en nosotros; a Servando, cada consejo que nos ha dado para llevar su música al máximo nivel; a Albert, su talento para impresionarnos con su pintura; y al público, el calor y el disfrute que seguro nos harán llegar el próximo viernes en Cádiz.
A nosotros ya solo nos queda disfrutar de este proceso, que está viviendo sus últimos días entre las paredes de nuestro estudio.
¿Has escuchado ya La Sublime Esperpento?
Una travesía musical construida a partir de los retratos y el imaginario visual de Albert Bonet.
Catorce piezas interconectadas donde conviven lo barroco, lo contemporáneo, lo popular y lo grotesco dentro de una misma experiencia sonora.
